La vida y obra de Wither Avellaneda
Esta es la historia de Wither Avellaneda y su trabajo, guiando las caminatas respetuosas con el medio ambiente y llevando ayuda a las comunidades de familias indígenas granjeras y tejedoras en los andes peruanos, cerca de Machu Picchu.
Wither Avellaneda es un hombre de 24 años de la zona, casado y con un hijo de cuatro años. Es descendiente directo de los incas que vivieron durante generaciones en el Valle Sagrado, cerca de Machu Picchu.
Wither creciá en las calles de su pueblo Ollantaytambo, siempre hambriento, cantando en las ruinas incas para ganar algo de dinero. Es espiritual, generoso y de carácter dulce.
Wither ha sido testigo de cómo las ONGs y otros organismos de ayuda han ido al valle para ayudar, y en su opinión esto ha traédo cambios positivos y negativos. El lado negativo es que los autóctonos están perdiendo el respeto y abandonando su ancestral cultura, sus costumbres y las formas tradicionales de vida.
En el precioso valle Huilloc, en las alturas, por encima de Ollantaytambo, donde no se habla español, sólo Quechua o Aymara, cincuenta familias permanecen aisladas viviendo prácticamente en las mismas condiciones que sus tatarabuelos. Para comprar bienes de primera necesidad, como cerillas, sal, azucar, aceite, harina y arroz, se ven obligados a desplazarse durante horas andando o a caballo hasta Ollantaytambo. Algunos viven hasta a tres días a caballo del pueblo más cercano. Cultivan patatas y judías verdes, tienen algunas vacas, ovejas, cerdos, llamas, caballos, gallinas y conejillos de india.
El invierno es muy duro en donde viven por encima de la cota del crecimiento de árboles. Los mofletes permanentemente rosa de los niños no es una señal de buena salud, sino el resultado de su exposición a la congelación. El sueño de Wither ha sido desde siempre hacerles la vida un poco más fácil trayéndoles suministros básicos al comienzo del invierno antes de que se queden aislados por la nieve. Allá el invierno empieza en junio . Necesita financiación para conseguir esto. Conserva con fervor la esperanza de que la gente seguirá¡ estando orgullosos de su cultura y no la quieran cambiar por las cosas de la ciudad. Si sus vidas fuesen algo más llevaderas, dice, puede que entonces les sea posible continuar preservando y viviendo en la rica cultura indígena del Perú. Wither habla quechua con fluidez.
En abril del 2009, Wither me llevá de visita a ver a Florentino y Andrea, dos personas que han vivido toda su vida en las altas montañas. Yo me encontraba visitando el Perú por primera vez, habiendo ido a conocer a la gente que gestionaba un comedor infantil en Ollantaytambo. Había organizado con óxito una recogida de fondos para www.pathoftheheart.org, y estaba encantada de poder sentir la experiencia peruana de primera mano.
Conocí a Wither a través de su esposa, que estaba de guardia como auxiliar de tráfico. Á Me la encontré de guardia con su pequeño de cuatro años colgado en la espalda! Nos hicimos amigas y acordamos que Wither, un guía de montaña, me llevaría durante un día de senderismo para conocer a una familia local en el Valle Sagrado. Verdaderamente luego resultó un día mágico.
Wither fue un magnífico guía. Es sensible e inteligente, extremadamente conocedor de sus ancestros los incas, y se sabía todas las propiedades módicas de cada planta y flor con la que nos topábamos por el camino para admirar. Tuve un gran sentimiento de logro al finalizar la caminata ya que habÃa sobrepasado con creces lo que creía que físicamente era mi tope, y hablar en español con él fue muy fácil (mi lengua materna es el inglés) debido a su paciencia e intuición.
Unas semanas más tarde, Wither me llevá a otra caminata para conocer a la gente que vivía en la alta montaña. Fue una experiencia inolvidable. Cuando llegamos, una mujer de 40 años llamada Andrea, nos explicó en Quechua (gracias a la traducción de Wither) que su última hija había nacido en un hospital de Ollataytambo, mientras que los otros cuatro hijos lo habían hecho en su casa. Su familia, así como todas las demás familias de en esta remota parte del Perú, viven como lo hicieran sus ancestros durante los últimos siglos. Mientras Andrea hablaba conmigo, sus dos hijas mayores se encargaban del ganado y ella tejía sentada en el suelo.
Su familia, de ocho miembros, duermen juntos sobre una repisa de piedra, material del que está hecho también su hogar, con una pila de pieles de oveja como colchón. Alrededor de treinta conejillos de india viven debajo de la repisa donde duermen. La casa consiste en un cuarto muy pequeño sin ventanas, ni cuarto de baño, y sin agua corriente ni electricidad, por supuesto. El hijo mayor de catorce años sabe algo de español aprendido en el colegio. Para llegar a éste debe andar dos horas atravesando el valle.
Andrea nos cocinó una comida de patatas y pequeñas tiras de carne asadas al fuego, alimentado por el estiércol de sus animales. A esa altura en las montañas ya no hay árboles y por tanto tampoco madera. Había varios restos de animales imposibles de identificar colgados del techo, y la carne que Andrea cocinó resultó ser la más deliciosa que yo he probado nunca. Mientras coméamos, los conejillos de india (cuy) emergían en masa de debajo de la repisa-cama, esperando poderse hacer con alguna sobra.
Ahora me encuentro felizmente comprometida de por vida, parece, a ayudar a Wither para que ayude a su gente. Él recibirá un 10% de la cantidad que consiga recaudar, sea cual sea la cifra, como su salario. Se ha involucrado en este proyecto no por la remuneración económica, sino porque este es su sueño. Yo creo en él. Su otro sueño es desarrollar unas vacaciones ecológicas y de aventura haciendo senderismo. Autenticidad, sencillez e integridad son los ingredientes de este proyecto. Qué gran privilegio ayudar a alguien a cumplir su sueño en vida.
Estoy reuniendo dinero para esta causa a travós de la venta de mis cuadros y un alto porcentaje de lo que gano en los retiros que ofrezco en España. Si quieres involucrarte en los eventos para recaudar dinero, con aportaciones, ya sean pequeñas o grandes, o prefieres organizar tus propios eventos para ayudar a Wither en su causa - a este proyecto lo llamamos - High Mountain Aid Peru - entonces por favor ponte en contacto con nosotros. Apreciaremos enormemente tu ayuda. La primera entrega se acaba de efectuar a finales de mayo principios de junio de 2009, y puedes ver algunas fotos de ello en la página del Diario.
Meg Robinson es una artista/escritora irlandesa que organiza retiros creativos al sur de Granada, España - www.healingartjourneys.com
Las memorias de viaje de Meg llamadas "Drawn by Star, Adventures in Patagonia" ("da por una estrella, aventuras en la Patagonia"), se publicarán en septiembre del 2009 y todo lo recaudado irá a parar a www.pathoftheheart.org y highmountainaidperu.com

